Siempre me ha interesado mucho la Psicología y en concreto la Psicología Clínica, por lo que intentaré escribir algún artículo que pueda parecer interesante. En este caso quiero escribir sobre el Dolor.

El Dolor es un síntoma que nos permite saber que algo va mal en nuestro organismo, es decir, es un excelente sistema de alarma. Por ello su papel es necesario como indicador de lesiones, y gracias a él se han salvado muchas vidas. Si no sintiéramos dolor, cualquier enfermedad ya sea un apendicitis o un infarto de miocardio progresaría hasta matarnos.

Existen diferentes tipos de dolor, con tratamientos distintos: crónico y agudo.
- El dolor agudo es de corta duración, puede ser debido a un brazo roto, pierna...etc, o bien los dolores que puede ocasionar una operación reciente, y requiere un tratamiento sencillo; en la mayoría de los casos con analgésicos es suficiente.
-El dolor crónico, en cambio, es considerado una enfermedad cuando deviene permanentemente y conlleva una serie de efectos negativos como;alteraciones gastrointestinales, depresión, baja autoestima etc. Y su tratamiento es más complejo.
En muchos casos se opta por los analgésicos opiácios: morfina y derivados como la codeína y entre los tratamientos no farmacológicos se encuentran la estimulación eléctrica, que consiste en aplicar pulsos breves de electricidad en la zona afectada, con esto se impide que la señal de dolor llegue al cerebro. Y una variante más sofisticadade esta técnica consiste en implantar mediante la cirugia, unos electrodos en el cerebro o la médula espinal que el propio paciente puede activar cuando necesite calmar su dolor.
Hay expertos que dicen que en el tratamiento del dolor crónico debería intervenir siempre un psicólogo, porque a través de la hipnósis o bien técnicas de relajación, los pacientes podrían conseguir un cierto control sobre su dolor.