Me siento mal conmigo misma. No estoy actuando como lo he hecho siempre, con sensatez.
Estoy jugando con fuego, lo sé, pero mi corazón es el que manda es el guía de mis actos y me cuesta tanto no seguirle...
Mientras estoy con mi novio, no puedo dejar de pensar en "S", y eso que yo a mi novio le quiero con locura, pero a "S" no he podido olvidarle y el hecho de que sigamos llamándonos no ayuda a la situación.
Sueño con el continuamente, tengo un cosquilleo en el estómago constante, me muero de ganas por verle, y cuando hablamos por teléfono mi sonrisa permanece intacta.
Quiero sentirle cerca, estar entre sus brazos, acariciar su dulce cara, rozar sus labios y detener el tiempo. Los dos hemos soñado con ese momento pero nunca ha podido tener lugar, y ahora que todavía es más dificil, es cuando mas lo deseamos...
Acabaré cometiendo el error de entregarme a él, pero eso no puede pasar, ambos tenemos mucho que perder, pero cumpliríamos nuestro sueño... estar juntos...el destino ha querido que estemos tonteando durante 10 años y ahora parece que ha llegado el momento de unirnos, precisamente ahora, que estamos prometidos con otras personas.
Debe tratarse de una prueba a la que nos somete la vida, es decir, lo correcto sería rechazar esta oportunidad y así aprenderíamos a amar lo que tenemos y no caer en tentaciones.
Pero cuando la tentación se trata de amor, es tan difícil decir que no.